viernes, 4 de marzo de 2016

Vaya par






Ella me encanta, tiene una mirada preciosa y sobre todo tiene….dos tetas maravillosas. Grandes, opulentas, generosas, firmes, bien arriba. Intento todas las veces engañarla para que se ponga de perfil y así valorar, admirar, desear más su esbelta figura. 


Sueño con palparla, tocar, mordisquear, saborear y "dominar" ese maravilloso par de melones. 


Le lanzo alguna indirecta y tantísima directííísíóíma, pero sigo solo pudiendo soñar con ellas. Hasta que un día….




lunes, 29 de febrero de 2016

Ella y su marido


Al final nos encontramos en el sitio pactado y allí estaba Ella. Tal y como me había prometido su marido y cornudo señor, con medias de encaje, minifalda, sin bragas ni sujetador. La blusa de thull dejaba entre ver perfectamente sus grandes pezones que coronaban sus enormes tetas.

Tras las presentaciones de rigor me senté con ellos al lado contrario del marido y dejando a María entre nosotros dos.

Aquel bar a media luz era bastante incomodo y el asiento que había elegido la pareja era quizás el menos indicado para nuestro juego. Aún así y con mil ojos puestos en el numeroso personal que atendía la sala medio vacía pude palpar algo de su generoso cuerpo.



Controlando con el rabillo del ojo a uno de los camareros, según mi impresión, un poco mosca, le susurre al oído que abriera las piernas. Con disimulo enfile la mano bajo aquella exigua faldita y palpe su coño perfectamente rasurado. Era verdad, no llevaba bragas, menudo frío tenía que haber pasado hasta llegar allí.

Tenía unas ganas locas de follarme aquella puta, Ella, evidentemente tenía las mismas o más que yo, pero su marido se empeñaba en beber a cortos traguitos un inoportuno gin tonic fuera de cualquier horario lógico.

Estuvimos un buen rato hablando de mil tonterías circunstanciales y cuando finalmente el dió el último trago de su interminable cubata y parecía llegado el momento de irnos, llamó al camarero y pidió otro.

Yo tenía la polla a punto de explotar dentro de mis pantalones, a mi lado estaba sentada medio desnuda, o mejor dicho, medio vestida de putilla, su mujer, que estaba bien buena. Y este tío, que me había buscado y hecho llegar hasta allí parecía no tener ninguna prisa.

Había dos posibilidades, levantarme y dejar aquel caramelo a medio pelar o armarme de paciencia y estar al juego de su dueño. No hace falta decir que opté por la segunda.

Visto que el marido parecía no tener ninguna prisa y habíamos quedado para entregarme a su mujer, decidí pasar a la modalidad "paciencia" y me pedí, aún siendo temprano, una cerveza.

También decidí pasar de camareros y público y con un pie le obligué a separa las piernas, la metí la mano debajo de la faldita mini y empecé a toquetearla el chochito de manera más decidida. No tardo en humedecerse y me entregué a fondo en aquella paja que le estaba practicando en público a la distinguida señora tan puta.

Ella contenía a duras penas los gemidos y menos mal que donde estaba sentada nadie podía ver su rostros ya que daba la espalda a la sala, por que la expresiones de su cara entre que contenía los gritos y las muescas de placer, eran todo un poema.

Pude sentir como se corría cuando todo su cuerpo se estremeció en un calambrazo. Me susurró que parara y aún jadeando en silencio alargo una mano para coger su refresco. Momento que aproveche para pasar mis dedos, mojados de sus humores, por sus labios e introducir dos de ellos en su boca.

Chupa cariño, que están muy ricos.

Su marido apuro el cubata y dijó, vamos...... 


No te pierdas la continuación.







sábado, 27 de febrero de 2016

Breve Presentación

Buenos días a todos y sobre todo,  todas..... En este nuevo Blog o mejor dicho, colchón inmaterial donde yacer al viento, pretendo sin más, dar rienda suelta a esa ya madura mente perversa, que desde hace bien cinco décadas me soporta.

También o quizás mejor aún, puede que esta página pueda o deba ser una especie de pizarra nubosa, que no por la niebla o la confusión, si no más bien por el éter conceptus tan moderno y que se lleva llamar i cloud.

Soy caliente, es más, calenturiento, travieso, morboso y vicioso, si, lo reconozco, Y es aquí que daré rienda suelta a esa Mi Mente Caliente que ocupa mi cabecita loca.


Lo siento me tengo que ir




Porque este coño me espera para comer



Hasta pronto